Top 10 viñedos en Gran Canaria
Si bien Lanzarote —cuya zona volcánica de La Geria hay que verla para creerla— y Tenerife son más famosas por sus vinos, los viñedos de Gran Canaria tienen mucha solera. Todos los restaurantes incluyen algún vino local en su carta, pero si quieres probarlos directamente en su origen, tendrás que organizar una visita a una bodega.
Encontrarás la mayoría de los 60 viñedos de la isla en el noreste, entre Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria. Sin embargo, también se cultivan vides más al sur y, de hecho, al oeste. Aquí presentamos, sin ningún orden de preferencia en particular, nuestras 10 favoritas:
1. Bodegas Bentayga
Bodegas Bentayga se encuentra en el centro de la isla, en Tejeda. Un lugar que el legendario escritor y filósofo español Miguel de Unamuno describió como una "tempestad petrificada". En cuanto a entornos se refiere, no hay muchos viñedos en un lugar más espectacular.
Si deseas una visita guiada por las 12 hectáreas de esta bodega, contacta con ellos con antelación. Las uvas que crecen aquí se utilizan para elaborar la marca Agala, de blancos florales y tintos con carácter. Reserva unos 90 minutos de trayecto si viajas desde Maspalomas y una hora si sales desde Las Palmas de Gran Canaria.
2. Bodega Los Berrazales
Una visita a la Finca La Laja, en San Pedro (dentro del fértil Valle de Agaete al noroeste de la isla), es un regalo para el paladar. Además de catar vino, podrás disfrutar de frutas tropicales. Y no olvidemos su café con notas de chocolate, elaborado con granos que florecen en la plantación más septentrional del mundo.
Toma la GC-2 desde Las Palmas de Gran Canaria y llegarás a Los Berrazales en una media hora. La carretera no llega mucho más allá de este viñedo, así que no es fácil perderse, aunque te verás rindiéndote a la belleza del entorno casi de inmediato.
3. Bodega Hoyos de Bandama
Con vistas a la impresionante Caldera de Bandama, en esta bodega de Las Palmas de Gran Canaria puedes combinar la cata de vinos con una ruta de senderismo. Llevan décadas produciendo vino en Hoyos de Bandama, aunque algunos de sus edificios son mucho más antiguos, con un par de siglos de historia.
Este negocio de la familia De la Coba abre de lunes a viernes de 9:00 a 16:00, sábados de 10:00 a 17:00 y domingos de 10:00 a 15:00. Tienen una tienda donde comprar sus caldos, pero para una visita completa, conviene contactar previamente. Hay una parada de autobús cerca y amplio aparcamiento en la calle.
4. Bodegas Mondalón
Juan Manuel Cruz ha cuidado las vides de esta bodega de Los Hoyos durante más de 20 años, aunque es probable que sea su hija Tamara (de ascendencia británica y encargada del marketing) quien te muestre el lugar. Hay servicios regulares de autobús desde la capital hasta esta bodega situada entre Marzagán y Tafira Alta. Sus vinos premiados se pueden degustar en los restaurantes más selectos de la isla.
5. Bodegas Plaza Pérdida
Se encuentra en el límite de tres municipios: Las Palmas de Gran Canaria, Santa Brígida y Telde. La familia Robaina León produce vino aquí desde la década de 1920, aunque el viñedo es mucho más antiguo. De hecho, todavía se puede ver el antiguo lagar donde los trabajadores se lavaban los pies antes de pisar la uva. Sus tres hectáreas están situadas en una de las zonas vinícolas por excelencia de la isla: el Monte Lentiscal.
6. Bodega Las Tirajanas
A diferencia de otros viñedos, en esta bodega de San Bartolomé de Tirajana (Tunte) no hay que pagar entrada. También puedes pasarte sin cita previa de lunes a viernes (10:00 a 16:00) y fines de semana (10:00 a 14:00).
En esta bodega de ubicación céntrica puedes catar y comprar blancos, tintos y rosados, aunque son especialmente célebres por sus blancos secos. También puedes adquirir aceite de oliva de producción local en su tienda.
7. Bodega Vega de Gáldar
Forma parte del renacimiento de la viticultura en el noroeste. Junto con Los Berrazales, han recuperado un arte perdido que vio crecer vides durante más de 300 años antes de que los cultivos comerciales de plátanos y tomates tomaran el relevo. El copropietario Amable Rodríguez Castillo convirtió en 2001 una antigua casa de labranza y establo familiar para restablecer el cultivo en las fértiles tierras de La Viña.
Su vino ecológico "El Convento" debe su nombre a que el viñedo está situado en una terraza que perteneció al antiguo convento franciscano de San Antonio de Padua.
8. Bodega La Higuera Mayor
Lo que a esta bodega de Santa Brígida le falta en cantidad, lo compensa en calidad. Su producción a pequeña escala todavía se vendimia a mano y da como resultado unos 15.000 litros de tinto al año. Cultivan variedades como Listán Negro, Castellana, Tintilla y Negramol, muy típicas de las Islas Canarias.
9. Bodega Los Lirios
En el siglo XX era conocida como Bodega de los Naranjo. Su actual propietario, Carlos Díaz, combina tecnología de vanguardia con los edificios originales de una bodega canaria tradicional. Sus tintos envejecen durante dos años en barricas de roble francés y la vendimia suele comenzar el 8 de septiembre, siguiendo la tradición de la Fiesta del Pino (patrona de la isla).
10. Bodega La Montaña
Más que una bodega, alberga un pequeño restaurante que abre solo de viernes a domingo. Aquí puedes beber su vino acompañado de comida tradicional canaria, como las papas arrugadas con mojo. La familia Marrero ha recorrido un largo camino desde que abrieron en 1984, cuando su cosecha apenas rendía cuatro cajas de uva que se trituraban en una bañera.
